La historia
Nadie recuerda cuándo llegó Huma al templo. Una noche, simplemente, estaba allí, en la viga más alta, mirando un duelo, y desde entonces no ha dejado de mirar.
Habla poco. Cuando lo hace, te dice lo que vas a hacer, y entonces lo haces. Los jugadores lo llaman leer la mente. Huma lo llama prestar atención.
Es la última maestra de la escalera. Más allá de ella solo hay sombras.
